Cuando allá por el año 2001 escuché hablar de Kendry Morales, era solamente un juvenil con grandes condiciones. Ambidiestro, con fuerza al bate, excelente somatotipo y por si todo esto fuera poco, tenía grandes condiciones como lanzador. Fue en el panamericano juvenil de ese año; celebrado en Camagüey, donde nos deslumbró por primera vez como parte de una nueva hornada de jovenes promesas. Nombres como Yulieski Gourriel, Alexey Bell, Ronnier Mustelier, Juan Carlos Linares e Ifreidi Coss; formaron parte de aquel equipo donde sin dudas Kendry era la gran figura. Pero previo al Panamericano tuvo una labor destacadísima en el nacional de la categoría al promediar para 425 (127-54) con 35 anotadas, 32 remolcadas y 6 para la calle. Una correlación BB/SO muy buena, se tomó un ponche por cada cuatro boletos recibidos (28 BB y 7 SO), su SLU fue de 677 y su ISO (SLU-AVE) bastante alto, 252. Si todo esto pareciera suficiente, cabe agregar que como lanzador fue igualmente detacado: 8 v...